así es el modelo de ajuste con aval oficial


En un mercado aeronáutico convulsionado, la compañía «low cost» obtuvo aval para extender un retazo de sueldos de hasta 35% y congela paritarias sin plazo

Sin expectativas de un retorno a la normalidad durante este año, Flybondi adoptó nuevas medidas para mitigar el impacto crematístico de la pandemia y acordó con el sindicato de empresa la prórroga de las suspensiones por julio, agosto y septiembre, con una disminución salarial de hasta el 35% y el imaginario congelamiento de las paritarias hasta fin de año.

El convenio fue presentado este miércoles en forma imaginario delante el Ministerio de Trabajo, donde ven con interés la supervivencia de la primera aerolínea de bajo costo y emblema de la «revolución de los aviones», en un ambiente signado por la salida anunciada por LATAM y las dificultades de Aerolíneas Argentinas para respaldar los sueldos y el gratificación de junio.

En ese contexto, la «low cost» decidió renovar con mínimos cambios el entendimiento perseverante en abril, mayo y junio, que la convirtió en la precursora de las reducciones salariales con la estabilidad profesional como prenda de cambio.

En aquel entonces, la compañía presentó su sistema de crisis delante la cartera profesional cuatro días ayer del decreto 329/20, por el que se prohibieron los despidos por fuerza viejo y se habilitaron licenciamientos con quitas en los sueldos negociadas con los gremios en el ámbito del artículo 223 bis. Luego, ese maniquí resistido por los gremios aeronáuticos se extendió al grosor de las actividades con el pacto UIA – CGT oficializado por el Gobierno para autorizar cortaduras de hasta el 25% al personal sin tareas.

Entre las medidas de corto plazo, el esquema anudado ahora por la linde de vuelos económicos prevé la suspensión de 470 de los 500 empleados en forma rotativa y el plazo de una suma no remunerativa con una disminución de entre el 12 y el 35% del salario bruto de marzo. Los descuentos se ajustan por escalera de guisa que el viejo impacto recae en las remuneraciones más altas -en ese caso superando el tope oficial- y de conjunto representan un economía universal del 30% de los costos laborales de la firma.

«Se buscó una fórmula progresiva para que las reducciones afecten menos a los sueldos más bajos y sean mayores para los que más ganan, como los pilotos y azafatas», señalaron a iProfesional fuentes de la aerolínea.

La compañía aérea fue una de las pioneras en el modelo de ajuste salarial durante la cuarentena

La compañía aérea fue pionera en el maniquí de reducción salarial previsto por el Gobierno en el ámbito de la cuarentena.

Ante el freno a la actividad aerocomercial desde marzo por la emergencia sanitaria y el aislamiento impuesto a la almohadilla de operaciones de la firma en El Palomar, el entendimiento al que accedió este medio destaca «una clara vocación de ambas partes por desplegar una estrategia defensiva del nivel de empleo, preservando recursos humanos y técnicos valiosos para cuando deban reactivarse las operaciones, sin perjuicio de tener que discontinuar todos los turnos diarios de trabajo y para todas las especialidades que conforman esta organización y que son representadas en su conjunto por la entidad sindical, salvo aquellas tareas programadas y que hagan el mantenimiento técnico de la flota de aeronaves y/u operativas y comerciales derivadas de esta sorpresiva e inmediata paralización aludida».

La Asociación de Trabajadores de Flybondi aprobó esta semana el acuerdo en una reunión por teleobjetivo y dispuso que sea refrendado en forma individual por sus afiliados para dotarlo de viejo respaldo frente al rechazo generalizado de los gremios aéreos a los cortaduras salariales.

Ya desde su creación en 2018 bajo el ala del exministro de Transporte, Guillermo Dietrich, el primer sindicato «low cost» se ganó la enemistad de la dirigencia sindical del sector, que vio en la entidad fundada por un expiloto de la Fuerza Aérea y MacAir -la empresa de la comunidad Macri vendida a Avianca– la última cámara necesaria para el despegue de un maniquí de tarifas bajas sostenidas en beneficios impositivos y convenios laborales flexibles, como el que finalmente acordó la empresa con su nuevo asociado.

Ese espíritu está presente incluso en las nuevas medidas que, por otra parte del compromiso patrón de no efectuar despidos hasta fines de septiembre, contemplan una viejo «flexibilidad creativa» en el plano organizacional.

Así, por ejemplo, el personal suspendido podrá ser convocado a trabajar de emergencia por que en ese caso se interrumpirá la suspensión y se devengarán salarios por la prestación efectiva, reanudándose luego el plazo de dispensa de tareas. En ese caso, como en el de los trabajadores con tareas en forma remota, percibirán la remuneración habitual en forma proporcional a las tareas efectuadas, mientras que el resto de la caminata hasta completar las 9 horas diarias se liquidará como asignación no remunerativa en los términos del artículo 223 bis.

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, dio su aval para el

La cartera del ministro de Trabajo, Claudio Moroni, le dio su pasado bueno al «modelo Flybondi» que mira el resto del mercado.

Otro capítulo importante es la valentía de «posponer la negociación paritaria de aumentos salariales en razón de la total incertidumbre respecto de las condiciones de reanudación de la actividad aeronáutica, cuanto menos y hasta tanto se cumplan las medidas de corto plazo de este acuerdo y las partes se reúnan para evaluar la situación económica y operativa de la empresa».

Ya en abril pasado, la empresa y el sindicato con personería sindical habían suspendido el ajuste semestral por inflación previsto en el convenio profesional, que incluye ítems atados a la productividad. Y ahora quedaría una vez más congelado hasta fin de año. El gratificación de diciembre, en cambio, se pagará en forma integra y sin descuentos, como el abonado en junio pasado.

Por final, se definen iniciativas de mediano plazo como el monitoreo de la situación en el ámbito de un comité cerilla para dirigir delante el Gobierno el pedido de «ayudas, compensaciones y asistencia necesarias». Al igual que Jetsmart y LATAM, Flybondi fue beneficiada por los subsidios oficiales para respaldar los salarios (ATP) e incluyó en su retribución al presente presidente, Esteban Tossutti.

No obstante, la linde aérea incluso podría iniciar otras acciones para sujetar costos. «Para el caso que en el mediano plazo no se verifique un cambio de escenario que contemple la posibilidad de retomar las actividades en forma normal y regular, resultará indispensable aplicar soluciones que permitan mitigar el impacto económico en la empresa», señala el documento.

Con sus cinco aviones en tierra, la compañía lanzó esta semana una campaña agresiva actual hasta este jueves de pasajes por $999 para recorrer entre septiembre y junio 2021 a las provincias sin cuarentena. Pero ayer mismo se conoció un equivocación sumarial en Córdoba que aceptó una demanda contra la empresa por pasajes comprados en vuelos cancelados por la pandemia. Suspendidas las operaciones áreas hasta el 1 de septiembre, el acuerdo profesional en Flybondi trajo cierta paz a Moroni.

La semana próxima deberá resolver si aprueba el Procedimiento Preventivo de Crisis solicitado por LATAM para sujetar un 75% las indemnizaciones, como adelantó iProfesional. Los gremios ya plantearon su rechazo tajante a esa medida y exigen el plazo íntegro de los salarios adeudados.

Enterate lo final sobre posesiones digital, startups, fintech, innovación corporativa y blockchain. CLICK AQUÍ



FUENTE

Be the first to comment on "así es el modelo de ajuste con aval oficial"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*