DÓLAR versus PLAZO FIJO: qué conviene, según expertos


A pesar de que la tasa no compensa las expectativas de inflación, hay un acelerado crecimiento de las inversiones en pesos. Expertos explican lo que viene

En plena pandemia hay un debate que se ha instalado y tiene que ver con la gran cantidad de pesos que hay circulación, producto de la audición monetaria que realiza el Banco Central.

Tantos son los pesos que hoy están dando vueltas en la calle que en mayo no solo se duplicó la cantidad de personas que compraron sus 200 dólares a precio «solidario», sino que adicionalmente aumentaron de forma sustancial las colocaciones a plazo fijo en pesos. Y a posteriori, en junio, lo depósitos a plazo fijo tuvieron un aumento promedio del 11,9%, uno de los más elevados de los últimos primaveras.

Así como el incremento de la cantidad de personas que compraron dólares (2,4 millones en mayo contra 1,2 millones en abril) se debió a la incertidumbre que existe respecto de qué ocurrirá en materia económica y a la obligación de «cubrirse» en una moneda válido, el crecimiento de los plazos fijos se basó en buena medida en la suba de la tasa de interés que dispuso el Banco Central cuando estableció que todos los bancos deben sufragar a sus clientes como leve un rendimiento anual del 30%.

El objeto de esta medida fue el de un aumento sustancial del bulto invertido en los tradicionales plazos fijos en pesos, que viven un nuevo auge. 

Las medidas del Banco Central sobre la tasa de interés motivaron el boom en los plazos fijos en pesos

Las medidas del Banco Central sobre la tasa de interés motivaron el auge en los plazos fijos en pesos

Entre fines de mayo y finales de junio el crecimiento acumulado de los depósitos en pesos en plazos fijos tradicionales fue de 192.586 millones de pesos, lo que representa una variación del 12,6%. Y en los últimos 12 meses, este tipo de depósitos aumentó un 44,6%.

Esto se suma a los  135.850 millones de pesos que los plazos fijos ya habían subido en mayo, mes en el que el 70% del aumento se concentró a partir del día 18, cuando la tasas de interés mínima comenzó a regir para todos los depósitos a plazo en pesos del sector privado, sin final de monto.

«Las medidas adoptadas por el BCRA, estableciendo tasas mínimas de interés, se plasmaron en un sostenido crecimiento de los depósitos a plazo, que resultó más marcado desde mediados de mayo, cuando la retribución mínima comenzó a regir también para las personas jurídicas», especifica el posterior Informe Monetario Mensual del Banco Central. Y detalla que «al descomponer el saldo por estrato de monto, se comprueba que el impuesto provino, principalmente, de las colocaciones de más de 1 millón de pesos«, es aseverar, las que asiduamente realizan los fondos institucionales.

Las razones de una opción desventajosa

Para entenderlo más claramente, hilván con escuchar a Alejandro Henke, ex director del BCRA, economista y hoy socio de Proficio Investment. «La mayoría de los depósitos a plazo fijo que se ajustan por inflación son realizados por fondos de inversión y otros inversores institucionales que quedaron fuera de la posibilidad de invertir en dólares», señaló.

Esos inversores institucionales que se vieron imposibilitados de alterar sus fondos en dólares, conveniente a las múltiples restricciones que fue aplicando el organismo que conduce Miguel Pesce, no tuvieron más remedio que optar por los plazos fijos en pesos. Claro que lo hicieron con menos desgano cuando la tasa subió y se estableció en un 30% anual, a pesar que la inflación pronosticada para todo 2020 esté entre 37% y 40% según el posterior Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM). 

«La inflación del primer semestre estará en torno al 12,5%, con lo cual la idea de muchos de que íbamos a tener una inflación del 45% se desinfla, pero muy probablemente estará por encima del 35% con lo cual este Gobierno es diferente al último gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, porque tiene tasas de interés por debajo de la inflación, y una tasa de devaluación por encima de la inflación, porque el dólar sube más de lo que lo hace la inflación», aseguró Salvador Di Stéfano, economista y analista del mercado.

Entonces, si la tasa de interés que ofrecen los plazos fijos tradicionales (30%) no le ganará a la inflación estimada, ¿por qué algunas personas y muchos inversores institucionales apuestan a esta útil? La respuesta es simple: porque no tienen demasiadas alternativas, conveniente a las limitaciones que el Banco Central les impuso para comprar dólares por fuera del MULC, es aseverar, para lograr dólares en la Bolsa (MEP) o contado con liqui. 

Estrategias defensivas

Sin retención, algunos prefieren cubrirse de la desarrollo de la inflación, y optan por una útil que parece ser mucho más atractiva por estos días: los plazos fijos nominados en UVA. Se proxenetismo de colocaciones a plazo fijo que se ajustan por UVA, la pelotón de medida que sigue el ritmo de la inflación.

«Como está claro que se va a acelerar la inflación, nosotros recomendamos hacer plazos fijos con UVA más que los nominales, incluso a quienes quieren renovar sus plazos fijos tradicionales les recomendamos que se pasen a plazos fijos ajustables por inflación», afirmó Gustavo Neffa, analista de Research for Traders.

Sin retención, en junio este tipo de depósitos a plazo fijo, que sí garantizan una remuneración positiva en términos reales —porque los bancos ofrecen sufragar lo que haya de inflación más una tasa de interés depreciación, que suele ser del 1 o 2 %—, registraron una caída del 7,8% en junio. Claro que admisiblemente dicen que un traspiés no es caída, ya que si admisiblemente en junio los plazos fijos ajustables por UVA cayeron, en los últimos 12 meses han registrado un incremento sustancial: subieron 110,3%, un porcentaje para mínimo despreciable.

«Vale señalar que los depósitos en UVA mostraron en junio una tendencia descendente, explicada tanto por las imposiciones tradicionales como por las precancelables», detalla el Informe Monetario del BCRA.

Los plazos fijos UVA precancelables a los que hace relato la publicación del Banco Central, son una alternativa para quienes muestran cierto temor aún con una útil que permite cubrirse de la desarrollo de la inflación.

Los depósitos UVA, pensados originalmente para el mercado inmobiliario, son vistas como un refugio contra la inflación

Los depósitos UVA, pensados originalmente para el mercado inmobiliario, son vistas como un refugio contra la inflación.

Se proxenetismo de colocaciones que se pueden pactar a 90 días y rinden UVA más un interés del 1%, pero que se pueden detener a partir del día 30. De esta forma, si el inversor decide que es mejor retirar sus fondos ayer de finalizado el plazo originalmente pactado, puede hacerlo sin penalidad alguna.

«Este tipo de plazos fijos alcanzaron en mayo un saldo promedio cercano a $28.000 millones, más del doble que el observado en abril«, señala el Informe Monetario del Banco Central.

Ya sea comprando dólares, haciendo plazos fijos tradicionales u optando por algunas de las variables de los plazos fijos UVA, está claro que todo el que tiene pesos en sus manos averiguación evitar que la inflación erosiones su poder de transacción. E intenta cubrirse de una inflación que será difícil de estimar en el segundo semestre, ya que dependerá del ritmo de audición que elija el Banco Central, pero todavía cubrirse de una eventual devaluación del peso, que todavía parece incierta. Todo un final campechano. 

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