El fútbol argentino, entre la presión por volver a entrenarse y una luz para agosto


Los dirigentes jugaron su propio partido a costado de la cuarentena hasta el 30 de junio. Hasta ese día, todos se habían mostrado poco propensos a la dorso de los entrenamientos. Siempre alineados a la política sanitaria del Gobierno, sostenidos en el boleto que aportaron los fieles socios y la televisión, encontraron una oportunidad en el medio de la pandemia: sincerar los contratos del fútbol argentino, despuntar la masa salarial y adecuar sus economías a la existencia doméstico.

Todo cambió cuando empezó julio, hace tan pronto como una semana. Desde entonces, hay una gran inquietud entre los hombres que conducen los destinos de los clubes. También de parte de los técnicos y los preparadores físicos. Especialmente, de aquellos equipos que participan en las Copas Libertadores y Sudamericana. Y todo está relacionado con la firmeza de la Conmebol: desde Luque se expresó la condición de reanudar la actividad en septiembre. La preocupación se extiende, adicionalmente, porque el resto de los países de la región tiene certezas en sus calendarios: Brasil, Paraguay, Uruguay y Perú ya definieron cuándo comenzarán sus ligas. Ecuador y Chile discuten la plazo, pero los jugadores ya se entrenan. En Colombia y Venezuela, incluso. Solo Bolivia está en una situación similar a la de Argentina.

En ese sentido, las palabras de Nicolás Russo​ este lunes al mediodía dieron una idea sobre el horizonte. “Salvo una catástrofe, entre el 5 y el 10 de agosto los equipos volverán a entrenarse. Hay necesidades y presiones. Esta semana se cerrará el protocolo”, dijo el presidente de Lanús en el software De Una con Niembro.

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Sin ir más remotamente, este miércoles habrá una reunión de la Comisión Médica de la AFA, encabezada por Donato Villani, para terminar de confeccionar el plan de sanidad para el retorno a las prácticas presenciales.

“En septiembre podríamos estar retomando la actividad”, dijo incluso Russo. La plazo tentativa que manejan en la Liga Profesional de Fútbol (LPF) es a posteriori del principio de la primavera, el viernes 25 exactamente. “Agremiados ya sabe que podríamos disputar el torneo hasta finales de diciembre”, agregó. Incluso, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el secretario del asociación de los futbolistas, Sergio Marchi​, firmaron un acuerdo que plantea la posibilidad, de ser necesario, de poner oficialmente en enero.

Russo no solo es el mandamás del club del Sur del Gran Buenos Aires. También, un hombre de confianza de Sergio Massa​, titular de la Cámara de Diputados y el auxilio articulador de la política en el fútbol. Su certificación es todo un indicio de que el mes que viene comenzarán las prácticas, acordado cuando comenzaban a escucharse voces que impulsaban un pronto regreso. Sobre todo, de River, Racing y Defensa, protagonistas de la Libertadores.

Hablaron en ese sentido Marcelo Gallardo y Hernán Crespo, ex compañeros de lado roja y actualmente técnicos de River y Defensa y Justicia. El primero que puso el clamor en el Gloria fue el Muñeco. Ocurrió tras una reunión con el Presidente de la Nación, Alberto Fernández. Lo siguió el ex punta de la Selección Argentina. Y por estas horas se manifestó Víctor Blanco​, mandamás de Racing, en diálogo con Clarín: “Entendemos que la prioridad es la salud, pero estamos preocupados porque el plantel todavía no pudo volver a entrenarse”.

En su cabecera rondaba la idea de pedir que los equipos clasificados a los torneos continentales pudieran retomar sus tareas unos 10 o 15 días antiguamente que el resto. Lo habían charlado algunos dirigentes. Todo quedó desestimado porque en la AFA no quieren señales contradictorias. Fue entonces que Claudio Tapia advirtió que todos los clubes volverían a entrenarse recién cuando el país esté “en fase 4”. Si Viamonte no autorizaba la puesta a punto de los planteles del interior, no podía darles vía libertado a los coperos. De otro modo, su discurso de no avanzar para que no hubiera “ventajas deportivas” iba a terminar hueco.

Otro dirigente que se refirió al tema fue José Lemme. “No pasa por mi cabeza pensar que algunos clubes jueguen la Copa Libertadores y otros no. Se debería jugar al menos con menos preparación física y no dejar de participar porque sería un papelón. Por supuesto hay una ansiedad grande por volver, pero hay que esperar”, dijo el presidente del Halcón.

Enzo Francescoli reveló la intranquilidad de River, casi en consonancia con Gallardo. “Por supuesto que nos preocupa la preparación de los otros clubes sudamericanos, porque seguramente cuando se inicien las Copas no van a estar todos los equipos con la misma preparación. Por eso digo que hay que ganarle al tiempo ahora preparando los protocolos”, sostuvo el uruguayo, manager de los millonarios. Aunque aclaró: “Hoy no es el momento de entrenarse por las circunstancias que vivimos, pero creo que sí hay que estar preparados para hacerlo rápidamente cuando lo permita la gente que entiende”. De hecho, el Muñeco no cesó con las sesiones vía Zoom.

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Boca, River, Racing, Defensa y Justicia, Tigre (Libertadores), Independiente, Lanús, Vélez y Unión (Sudamericana) apuran los motores. Y el pie que ponen en el acelerador estará acompañado por un regreso en masa. Siempre y cuando, claro, se pueda controlar la curva de contagios del Covid-19.

Cuando se reanudan los torneos en el resto de Sudamérica

Algunas Ligas sudamericanas están por retornar a la competencia. Eso es importante para los cinco equipos argentinos de la Copa Libertadores, de la cual sólo se jugaron dos fechas y los de la Copa Sudamericana.

Uruguay es uno de los países menos afectados por el coronavirus. Los equipos volvieron a entrenarse desde el 15 de junio y el campeonato se reanuda el 1° de agosto ausencia menos que con Nacional-Peñarol. Desde esta semana, el Bolso pactó seis amistosos y el Carbonero otros cinco.

Sebastián Abreu es jugador y entrenador de Boston River. En la vuelta a los entrenamientos, se hizo el test de COVID-19. (Foto: EFE)

Sebastián Abreu es componente y preparador de Boston River. En la dorso a los entrenamientos, se hizo el test de COVID-19. (Foto: EFE)

Paraguay es el otro país donde menos atacó el virus. El torneo tiene plazo de regreso prevista para el 17 de agosto desde el parate decretado el 3 de marzo. Ya volvieron los entrenamientos y los amistosos. Libertad jugó con Sol de América este fin de semana.

En Perú golpeó cachas la pandemia. El país tiene 302.718 contagiados y este lunes se confirmó que dieron positivo de COVID-19 tres jugadores de Binacional, rival de River. La plazo 7 del torneo específico volverá el 31 de julio o el 7 de agosto.

Chile incluso sufrió cachas la enfermedad. En principio, la ANFP pautó la dorso para el 15 de agosto pero aún no hay autorización del gobierno de Sebastián Piñera.

En Ecuador volverían el 17 de julio, faltan 4 fechas y 2 partidos postergados de la plazo 5. En Bolivia, incluso muy afectado, aun no hay acuerdo entre los ministerios de Salud, de Deportes y la Liga.

En Colombia las prácticas vuelven el 16 y el campeonato se reanudaría en setiembre. En Venezuela planean soportar el torneo a las cuatro ciudades menos afectadas.



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