El trabajo subterráneo de Miguel Russo en Boca: la armonía con Riquelme y los mensajes a tiempo a Tevez


Experto en gambetas dialécticas, cultor del perfil bajo para evitar que sus palabras generen cortocicuitos innecesarios y alejado de las polémicas, la figura de Miguel Russo adoptó un rol esencia pero subterráneo durante este cesación tosco y prolongado por la pandemia. Alojado en Rosario, con firme presencia en los teleobjetivo que organiza con su cuerpo técnico de Boca, el DT del campeón del fútbol argentino asimismo mueve sus fichas en los momentos decisivos.

La décimo de Miguel en el armado del equipo para la segunda parte de 2020 fue precisa. «El pedido del entrenador fue retener al plantel campeón», reiteraron desde el Consejo de Fútbol que lidera Riquelme. Y en eso se enfocaron. Russo entendió que primero debía tratarse de una negociación entre jugadores, representantes y directivos. Luego, al momento de susurrar de fútbol, él entró en la decorado. Sus mensajes para Carlos Tevez en el momento más clave de la renovación coincidieron con el llamado de Juan Román Riquelme. Puntual, como midiendo el tiempo acordado para intervenir, el técnico movió su ficha para quedarse con el capitán y referente, que por otra parte fue goleador de ese miniciclo que se inició en enero y en al punto que 10 partidos oficiales sirvió para coronarse en una definición histórica que relegó nulo menos que a River.

Miguel Russo y su cuerpo técnico en Boca.

Miguel Russo y su cuerpo técnico en Boca.

Con el caso de Mauro Zárate fue poco parecido. Aunque con un anciano conocimiento del protagonista, porque al ex-Vélez lo conoce de pequeño y por él apostó para tener a un futbolista que tenga un plus en los momentos más importantes. Incluso sin haberlo tenido más que un puñado de minutos durante 2020, el monitor solicitó que Zárate se quedara en el plantel porque ve en él una posibilidad ataque en varias posiciones. “Gracias a Russo tuve la carrera que tuve y que estoy teniendo. Era un pendejo de mierda, bardero, un desastre. Me lo hizo notar cuando estaba en el firmamento. Me pegó un hondazo y me bajó de categoría», recordó Zárate hace días, después de acordar su continuidad en Boca. Se trató de una confesión sobre el trato y respeto que tiene por el técnico, quien también intercedió cuando las cosas parecían complicarse.

Miguel Russo y su calma habitual. (Foto: Luciano Thieberger.

Miguel Russo y su calma habitual. (Foto: Luciano Thieberger.

Entre Riquelme y Russo las cosas están claras. Hablaron de fútbol cuando el ahora vicepresidente lo convocó para regresar al club, coincidieron en lo que buscaban para el equipo y asimismo marcaron pautas sobre lo que se pretende de un plantel. Las altas y bajas, consensuadas, asimismo son materia de charlas. Así como el técnico y el Consejo habían decidido ejecutar la cláusula por Junior Alonso (el participante luego pidió frenar la operación y emigró) asimismo entre uno y otro relativizaron la importancia de la partida de Marcos Díaz como portero suplente.

Las apariciones de Miguel para tentar o cerrar futbolistas es precisa y hasta planificada con el Consejo de fútbol. Parecen corretear de memoria. ¿Miguel será ahora el encargado de denominar al chileno Mauricio Isla para terminar de convencerlo de vestirse de cerúleo y oro? Es poco que analizan en Boca.

Con Franco Soldano no hay desesperación, pero el DT fue sólido cuando se le preguntó sobre el esfuerzo a realizar por retenerlo: lo quiere en el equipo y lo considera importante en la competencia del día a día. 

El vínculo con Riquelme lo describió Russo durante el año. “Con Román hablamos de fútbol como cuando era participante y hoy dirigente, seguimos hablando de fútbol y de la misma guisa. Ambos sabemos lo que queremos cada uno, evaluamos permanentemente situaciones. No era un momento simple los primeros días de admitir. Encontré en Román una persona que sabía y entendía lo que yo buscaba, lo que yo quería», contó el DT de 67 años, a quien el club piensa renovarle al menos por otros doce meses de vínculo.

El técnico se mantiene al margen de la cantidad de apellidos que aparecen a diario en los distintos medios y que en su mayoría son solo especulaciones por averiguaciones informales. Apuntó posiciones para evaluar y el Consejo se mueve con libertad en la búsqueda. Luego pulen detalles para saber si se avanza con uno u otro en el tema apellidos. El diálogo es fluído. 

Miguel Russo está en Rosario haciendo el confinamiento.

Miguel Russo está en Rosario haciendo el confinamiento.

Pese a que atravesó una enfermedad oncológica y que está en el rango de perduración que se considera de aventura, en Boca hasta pensaron de qué forma pueden cobijarlo para que esté presente en los entrenamientos del equipo. Una carpa en una zona elevada en el predio de Ezeiza, un espacio cerrado en el comedor del primer suelo con un ventanal a las canchas e incluso la utilización de cámaras para seguir de cerca los movimientos de los futbolistas. Si es que Russo no puede estar en el campo los primeros días, será secundado por Leandro Somoza y Mariano Herrón. Pero aunque se exponga poco, su trabajo subterráneo para Boca está vivo. Y sus decisiones son una esencia de este presente de avenencia.

FK



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